Plan de Pastoral

DECÁLOGO DEL  EVANGELIZADOR –  EDUCADOR

 

1.   Escuchar: Es el reconocimiento del real valor de nuestros alumnos como personas humanas diferentes, queridas y amadas por nuestro Dios en quien opera su Espíritu.

 

2.    Acoger:   A nuestros alumnos,  son el centro de nuestro trabajo, respetándoles su cultura, tratándolos de tu a tu, favoreciendo encuentros entre ellos, suscitando relaciones solidarias, sanas, transformadoras.

 

3.   Solidarizarnos: Con corazón samaritano, sin indiferencia, de quien no es capaz de pasar de largo, de vivir al margen de los problemas nuestros muchachos, de quien tiene entrañas de Misericordia pero no cae en actitudes paternalistas.

 

4.  Perseverar:  Saber resistir en los momentos difíciles, sin abandonar la lucha. Estar presentes cuando nos necesitan. Necesitamos  paciencia con nosotros mism@s  para comenzar de nuevo cada día sin desanimarnos por nuestras limitaciones y fracasos.

 

5.  Esperar:  Tener  conciencia de que lo importante son los procesos y que estos exigen perseverancia, caminar con nuestros niñ@s y jóvenes al ritmo de su historia.

 

6. Perdonar: Ser  consientes de que sin perdón no hay futuro, de que es el único camino para enfrentarnos a la rabia, el rencor y el deseo de venganza que genera la violencia y que nos paralizan, nos roban la felicidad y nos convierten en multiplicadores de violencia al interior de nuestras instituciones educativas.

 

 

7. Orar: Sin desanimarse:  No solo hablar con Dios y hablar de Dios sino ante todo dejar que Dios nos hable por la escucha de su Palabra y la lectura de los signos de los tiempos y esto hacerlo en comunidad educativa.

 

8.  Formar Comunidad: Como antídoto a los sentimientos que corroen la fraternidad  (Filipenses 2, 1 – 4 - ), para ayudar a construir un Colegio más fraternal, más solidario, sin indiferencia dentro de una iglesia misericordiosa (Novo Millenio Ineunte No. 50 -.)

 

9.  Articular ciencia, vida y evangelio: Poner a dialogar las ciencias naturales, las humanas  y las sociales con el proyecto de vida de nuestro Dios. Hacer que la ciencia esté al servicio de la persona humana, de una sociedad sin indiferencia.

 

10. No perder de vista el Horizonte del Reino:  Pues como decía Paulo VI “esto es lo absoluto, lo demás es relativo”. Creer en Jesucristo y comprometerse con su proyecto de vida plena y abundante”: la experiencia de la hermandad, de perdón, de la misericordia;  el seguimiento de Jesús y de su Proyecto de Vida para la transformación de este mundo de muerte en un mundo de VIDA PLENA Y ABUNDANTE camino del Reino definitivo.

DOCUMENTO COMPLETO